miércoles, 6 de julio de 2011

México Mágico (por Piedad Córdoba)

Hace poco tuve el gusto de estar en el país en el que se encuentran la ciudad y el estado cuyo nombre es la palabra más bonita del español: Querétaro. Querétaro queda en México. Y de México nos vienen otras palabras como aguacate, cacahuate, cacao, chocolate, hule, petate, tiza, tomate; y se me ocurre que de México también nos va a venir otra: esperanza. Esperanza hay en todo México, esperanza que no logra menguar la indignación por las decenas de miles de muertos que les ha traído este sexenio y su guerra contra el narcotráfico, guerra que saben que no van a ganar y que, siendo frontera con Estados Unidos, harán que ese país replantee sus políticas con respecto a la legalización y el consumo de drogas. Indignación por las muchas irregularidades y aguas negras que hubo para elegir al gobernador del Estado de México: cacicazgos, acarreo de votos, propaganda ilegal….
México ya nos dio las rancheras, el tequila y el mezcal, hizo a Chavela Vargas y parió a Frida Kahlo. Todo aquel que se llame a sí mismo revolucionario tiene que tener muy presente ese país, donde ocurrió la primera Revolución del siglo XX y en donde se fraguaron otras tantas, como la cubana. También están Cantinflas, Tintán y Chespirito, quienes con humor y sonrisas dieron cuenta de la condición social de la mayoría de los ciudadanos de un país del que es y donde vive el hombre más rico del mundo. Las desigualdades en ese lugar místico, mágico, son abismales. Y, por supuesto, tenemos a Alejandro Encinas, candidato a la gobernación del Estado de México por la coalición entre el PT, PRD y Convergencia, ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México (alcalde para nosotros), lugar en el cual demostró gran capacidad administrativa y humana. El Edomex, como lo llaman allá, contrasta en precios de transporte, por ejemplo, con el DF. Ecatepec, la ciudad de la que fue alcalde Eruviel Ávila, hoy se encuentra inundada de aguas negras y sus mismos habitantes se quejan de la mediocridad y la burocracia empleadas por el ahora ganador del PRI, que, en mi opinión, debería ser PI, sin la ere, porque de revolucionario ya el PRI no tiene nada y sí mucho de partido institucional. Las inundaciones llegaron hasta el punto de que el candidato no pudo hacer allí el cierre de su campaña.
Detrás de Encinas está el hombre al que yo considero La Esperanza: Andrés Manuel López Obrador, a quien descaradamente, me consta porque fui testigo electoral, le “arrebataron” la presidencia en 2006 entre Televisa, Tv Azteca y el Tribunal Federal Electoral (Trife), los cuales aglutinan a la extrema derecha no solo mexicana, sino de todo el continente, y la mundial. El por desgracia fallecido Monsiváis lo advirtió hace muchos años, estando yo precisamente allá, no sé en qué cadena: Televisa te idiotiza. Pero como "Monsi" siempre tenía un apunte sabio, ese pasó desapercibido por muchos. Afortunadamente aún está esa gran mujer, lúcida, que es Elena Poniatowska, comprometida con esta causa. Y por fortuna, tenemos a Morena, que en pocos meses ha logrado aglomerar a gente joven, a gente del pueblo, a gente esperanzada pero indignada que para la campaña de Encinas se movieron sin descanso por las calles y las redes sociales, día y noche, escoltando la democracia, salvaguardando los valores que encarna este recién nacido movimiento, en el que tengo puestas toda la fe, la esperanza y la admiración que me puedan caber en este cuerpo de mujer precisamente morena, con el que me siento plenamente identificada y dignificada al ser yo una mujer de color y ustedes llevar esa raza como nombre. Les suplico que, pese a los resultados de las elecciones de este domingo, no desistan, y con Pessoa, les diré: “La única actitud digna de un hombre superior es el persistir tenaz en una actividad que se reconoce inútil, el hábito de una disciplina que sabe estéril, y el uso fijo de normas de pensamiento filosófico y metafísico cuya utilidad se percibe como sospechosa". Televisa, la esposa del PRI, les ha hecho creer que todo lo que están haciendo es inútil, que su lucha es estéril. ¡No se dejen! Ya ven que son superiores, entonces sigan, persistan, continúen con esa disciplina que ahora pareciera estéril.
En 2008, en las afueras de esa televisora, López Obrador logró aglomerar de gente la plaza que queda justo enfrente de Televisa y dio un discurso bellísimo en el que decía cómo los medios de comunicación en México intentaban aletargar a la gente. Los llamó una máquina de mentiras, y dijo que eran una de las peores mafias y de los peores males que se habían asentado en la región. Yo a la palabra mediocridad le agregaría la acepción de "sistema mediante el cual los medios masivos tradicionales de comunicación engañan a la gente en contubernio con los más ricos y poderosos". Y créanme que aunque es un poder inmenso, es el único poder que tiene la derecha. Ellos solamente saben idiotizar al pueblo, y es lo único que le aportan, porque nada, absolutamente nada positivo le han sabido dar. Todos sabemos para qué es el Teletón de diciembre, por ejemplo, esa empresa infame en la que el espectador tiene que pagarle a la cadena de los Azcárraga por ver cantar a los peores artistas, habiendo tantos de inigualables calidades musicales, frente a niños con incapacidades físicas. Qué asco.
A pesar del Nafta o TLC, México mantuvo su cultura, el legado indígena y también el republicano, los que allá no se distinguen porque resulta que don Benito Juárez era un indio zapoteca, también porque por fortuna, el mexicano promedio lleva en su sangre y en sus genes los mismos de Juan Diego, el elegido de la Guadalupana. Fueron ellos quienes silenciosamente invadieron el mercado norteamericano con las delicias de su gastronomía, sin importar cuántos fueron los muertos y los huérfanos por el hambre que les llevó ese tratado. Paradojas de esta vida. La música también hizo de las suyas, y hoy tenemos a Lila Downs como resultado.
Tan raro que muy a menudo se hable de los diez o veinte cubanos que intentan llegar a Miami en balsas, pero no de los cientos de miles de latinoamericanos que anualmente arriesgan su vida para cruzar la frontera norte con Estados Unidos, dejando atrás a sus hijos, padres y abuelos. Claro, el régimen de México es capitalista, ellos les firmaron un tratado de libre comercio, ellos casi les regalaron cinco estados, así que no vale la pena hablar de ese muro de la infamia que puso Bush, ni tampoco de la migración de campesinos que, luego de luchar por una vida más digna en México, se van resignados por una más humillante en el imperio.
Pero allá no son "agachones", como dicen cuando no se rinden. No se rajan. Allá sí le hacen frente a los señores de la guerra y del narcotráfico la población civil, los campesinos, los obreros, las mujeres cabeza de familia, los sindicalistas, los intelectuales, los escritores, los estudiantes, los jóvenes, las feministas, los homosexuales... todo ese aglomerado de gente que en Colombia, gracias al presidente Uribe, se resumen en terroristas de las Farc. Los jóvenes ponen en Facebook cosas como "Nota: Debido a que mi ciudad ya está hecha una reverenda porquería gracias al narco y a unos pinches gatos, muy atentamente pido que si te drogas elimíname de aquí, gracias a TI están las cosas como están, eres parte de esto y no quiero tener ese tipo de gente en mi cuenta. Por tu atencion, Gracias". También lo transmitió por Blackberry. Y es que Monterrey se les está convirtiendo en la Medellín de esta década. Claro, el problema no es solamente del consumo, la cosa va mucho más allá; lo que pretendo señalar es el activismo y la preocupación de los jóvenes, la capacidad de indignarse, de dolerse, de horrorizarse, sentimientos todos que ya en Colombia somos incapaces de sentir, como lo he señalado en varias columnas.
México significa mágico. Así lo escribió una vez Chavela Vargas en Twitter. Y si México le sobrevivió 73 años al PRI y 12 al PAN, más los que soportó a Santa Anna, al porfiriato y otras desgracias, es porque sabe resistir, tiene honor y patriotismo, patriotismo del verdadero y no de ese barato de tener en la muñeca una manilla tricolor o ponerse la mano en el pecho remedando a cierto personaje enfermo cuando entonan el himno nacional. Un 15 de septiembre en México (víspera de las fiestas patrias) es una fiesta tan importante como la de Año Nuevo, muy distinta a los 19 de julio de acá, que todos se van para las fincas o se quedan viendo televisión. Y a pesar inclusive de los cientos de años que los dominó España, lograron conservar la tradicional fiesta de día de Muertos, el 2 de noviembre. Entre festejos, protestas, balaceras, borracheras, México se está levantando y preparándose para dar la vuelta en 2012 de la mano de López Obrador (qué bonito apellido). Vamos, ¡chingao! Que sí se puede.

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